Un Drama en México
Un Drama en México —Mire usted —dijo al segundo—, lo que he encontrado en la maleta de ese sujeto: una cartera llena de cartas sospechosas.
—Démelas —repuso mister Mathew —. Las cartas están timbradas en los Estados Unidos del Norte… «M. Halliburtt, de Boston» ¡Un abolicionista! ¡un federal!… ¡Miserable! ¡eres un traidor!… ¡Has venido a bordo para traicionarnos! Pero no tengas cuidado; la cosa está clara, y vas a probar las uñas del gato de nueve colas. Contramaestre, avise usted al capitán.
Entretanto, que los otros vigilen a este bribón.
Crockston, al oÃr estos cumplidos, ponÃa cara de pocos amigos, pero no despegó los labios. Le habÃan atado al cabrestante y no podÃa mover los pies ni las manos.
Algunos minutos después Jacobo Playfair salÃa de su camarote y se dirigÃo al castillo de proa. Mister Mathew lo puso al corriente de todo.
—¿Qué tienes que responder a eso? —le preguntó el capitán conteniendo a duras penas su cólera.
—Nada, —respondió Crockston, —¿Qué has venido a hacer a bordo?
—Nada.
—¿Qué esperas entonces de m�
—Nada.
—¿Quién eres? Un americano, según se deduce de ésas cartas.