Un Drama en México

Un Drama en México

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

No tenía semejante licencia. Para un solo día de caza creí que no valía la pena sacarla.

Pero reponiéndome, creí que debía decir lo que se dice siempre, que me la había olvidado en mi casa.

Una sonrisa de duda se pintó en la cara del representante de la ley.

—Me veo en la necesidad de levantar acta —dijo.

—¿Porqué? Mañana le enviaré a usted el permiso y…

—Está bien; pero tengo que levantar acta.

—Hágala, ya que usted es insensible al ruego de un principiante.

Un gendarme sensible no sería un gendarme. Sacó del bolsillo una cartera envuelta en cuero amarillo.

—Su nombre —me dijo.

Yo sabía que en estos casos la costumbre es dar el nombre de algún amigo. Si en aquella época hubiera sido miembro de la Academia de Amiens, no hubiera titubeado un momento en dar el nombre de mis compañeros. Me contenté dando el nombre de uno de mis amigos de París, pianista distinguido. El tal amigo, ocupado sin duda en hacer escalas, estaba lejos de figurarse que se le iba a citar como delincuente en caza.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker