Un hijo adoptivo
Un hijo adoptivo IPHARAGHERRE: Estaremos listos.
ISIDORE: Y aconseja a tu oso, si en algún momento se digna a admitirte en su intimidad[7], que no se le ocurra hacer una mala con el Barón, que tendrá el honor de matarlo.
IPHARAGHERRE: ¡Ríase! ¡Ríase! ¡Sr. Isidore!, si conociese la aventura acaecida a Lampourdan y Etcheverry en la noche de…
ISIDORE: ¡No! No deseo conocerla.
DUMORTIER: ¡Vaya, Ipharagherre, vaya! Y que todo ocurra a la manera debida[8]. (Ipharagherre sale).