Un hijo adoptivo
Un hijo adoptivo EL BARÓN: ¡Tener un hijo, que lleve mi nombre y que éste se case con mi sobrina!… Soy, como usted sabe, el último vástago de la gran raza de los Entremouillettes, después de mÃ, mi nombre se extinguirá como una lámpara…
ISIDORE: ¡Necesita aceite!
DUMORTIER: ¿Por qué no se ha casado, Señor Barón?
EL BARÓN: Me casé nueve veces.
ISIDORE: ¡Tantas mujeres como la cantidad de antepasados en las Cruzadas! Ésa es su manera de cruzarse[26].
DUMORTIER: ¿Y nunca ha tenido hijos?
EL BARÓN: ¡Nunca! Le ruego me crea que no fue mi culpa[27].
DUMORTIER: ¿Por qué[28], entonces, Señor Barón, no ha adoptado a algún joven chico para que lleve su nombre y perpetúe su linaje?
EL BARÓN[29]: ¡Dumortier! ¿Era de suponer que un d’Entremouillettes se casarÃa nueve veces sin ser capaz de obtener un descendiente?
DUMORTIER: Eso va en contra toda suposición.
EL BARÓN: Además, ya habÃa pensado en ello, pero para adoptar, habrÃa sido necesario dar a un niño durante su niñez los cuidados previstos por el Código, pero no estoy en esa situación.