Veinte mil leguas de viaje submarino
Veinte mil leguas de viaje submarino -En efecto; pero en tales condiciones, el hombre no tiene libertad de acción. Se halla atado a la bomba que le envía el aire por un tubo de caucho, verdadera cadena que lo sujeta a la tierra, y si estuviéramos, por nuestra parte, sujetos al Nautilus, no podríamos ir muy lejos.
-¿Y el medio para estar libres?
-Consiste en emplear el aparato Rouquayrol-Denayrouze concebido por dos compatriotas suyos, pero que yo he perfeccionado para mi uso, y que le permitirá a usted arriesgarse en esas nuevas condiciones fisiológicas sin que sus órganos tengan que sufrir inconveniente alguno. Se compone de un depósito de acero espeso en el que almaceno el aire bajo una presión de cincuenta atmósferas. Ese depósito se su eta a la espalda por medio de correas, como una mochila. La parte superior forma una caja en la que se conserva el aire, con un mecanismo de fuelle que no lo deja salir sino en su tensión normal.