Veinte mil leguas de viaje submarino
Veinte mil leguas de viaje submarino ¡Yo creo que, si en su excesiva alegrÃa el canadiense no hubiera hablado tanto, habrÃa dado muerte a toda la manada! Pero se conformó con una docena de los marsupiales "que constituyen el primer orden de los mamÃferos aplacentarios", según explicó Consejo. Eran animales de taniafio pequeño, una especie de aquellos "canguros-cone os" que suelen vivir en el hueco de los árboles y cuya velocidad es extreniada; mas, aun cuando son de mediocre grosor, por lo menos proveen de la carne más estimada.
Estábamos muy satisfechos con los resultados de nuestra caza. El jovial Ned proponÃase volver el dÃa siguiente a esa isla encantada a la que querÃa despoblar de todos los cuadrúpedos comestibles. Pero no contaba con los próximos acontecimientos.