Veinte mil leguas de viaje submarino
Veinte mil leguas de viaje submarino -¡Go ahead!, gritó el comandante Farragut. La orden, trasmitida a las máquinas por medio de un aparato de aire comprimido, movió a los mecánicos a poner en marcha la rueda. Silbó el vapor al precipitarse por las correderas entreabiertas. Los largos pistones horizontales gimieron y empujaron las bielas del árbol. Las paletas de la hélice hendieron el agua con creciente rapidez y la Abraham Lincoln avanzó majestuosa por entre un centenar de ferry-boats y de tenders (pequeños remolcadores) cargados de espectadores, que le servÃan de cortejo. A las ocho de la noche, al perder de vista en el noroeste las luces de Fire Island, se internó a toda marcha en las sombrÃas aguas del Atlántico.
NED LAND