Veinte mil leguas de viaje submarino
Veinte mil leguas de viaje submarino Del 21 al 23 de enero, el Nautilus marchó a razón de doscientas cincuenta leguas cada veinticuatro horas, que equivalen a quinientas cuarenta millas, o a una velocidad de veintidós millas por hora. Si podíamos reconocer al paso diversas variedades de peces, fue porque éstos, atraídos por el resplandor eléctrico, trataban de acompañarnos. La mayor parte, distanciados por nuestra velocidad, pronto quedaban atrás. Algunos, no obstante, llegaban a mantenerse durante cierto tiempo alrededor del Nautilus.
El 24 a la mañana, a los 12º 5' de latitud sur y 94º 33' de longitud, llegamos a la isla Keeling, acumulación madrepórica con magníficos cocoteros, que fue visitada por Darwin y el capitán Fitz Roy. El Nautilus costeó a poca distancia las barrancas de esa isla desierta. Sus dragas proporcionaron numerosas muestras de pólipos y de equinodermos v pruebas curiosas de la ramificación de los moluscos.
Pronto la isla Keeling desapareció en el horizonte e hicimos ruta hacia el noroeste, en dirección a la extremidad de la península índica. A partir de la isla Keeling, nuestra marcha se hizo más lenta, también más caprichosa, y nos llevó frecuentemente a grandes profundidades.