Veinte mil leguas de viaje submarino
Veinte mil leguas de viaje submarino -Así son los sabios, dijo el capitán, no saben. Entonces tome usted asiento, y le relataré un curioso episodio de esa historia. El capitán se tendió en un diván, mientras yo maquinalmente buscaba un lugar cerca de él en la penumbra.
-Señor profesor, prosiguió, escúcheme usted. Esta historia le interesará por uno de sus lados, ya que responde a una pregunta que sin duda usted no ha podido explicarse.
-Lo escucho, capitán, dije, sin saber adónde quería llegar mi interlocutor, ni si el incidente se relacionaba con nuestros proyectos de fuga.