Viaje al centro de la tierra
Viaje al centro de la tierra —Acuérdate de esto —prosiguió el profesor—; cuando se acerca una erupción, estas fumarolas reduplican su actividad para desaparecer luego por completo mientras dura el fenómeno, porque los fluidos elásticos, al no tener ya la tensión necesaria, toman el camino de los cráteres en lugar de escapar a través de las fisuras del globo. Por tanto, si estos vapores se mantienen en su estado habitual, si su energÃa no aumenta, y si añades a esta observación que el viento y la lluvia no son reemplazados por un aire pesado y calmo, puedes afirmar que no habrá erupción próximamente.
—Pero…
—Basta. Cuando la ciencia ha hablado, lo único que queda es callarse.
Volvà a la parroquia con las orejas gachas. Mi tÃo me habÃa vencido con argumentos cientÃficos. Sin embargo, aún me quedaba una esperanza: que una vez llegados al fondo del cráter no encontráramos ninguna galerÃa y fuera imposible descender a mayor profundidad, a pesar de todos los Saknussemm del mundo.
Pasé la noche siguiente sumido en una pesadilla: estaba en el interior de un volcán, en las profundidades de la Tierra, y me sentà lanzado a los espacios planetarios en forma de roca eruptiva.