Viaje al centro de la tierra
Viaje al centro de la tierra —SÃ, una especie de corredor que vislumbro y que tuerce hacia la derecha. Mañana lo veremos. Cenemos primero; y luego a dormir.
La oscuridad no era completa todavÃa. Abrimos la bolsa de las provisiones, comimos y cada cual se acostó lo mejor que pudo en una cama de piedras y restos de lava.
Tendido de espaldas abrà los ojos y divisé un punto brillante en la extremidad de aquel tubo de tres mil pies de longitud que se transformaba en un gigantesco anteojo.
Era una estrella despojada de todo centelleo y que, según mis cálculos, debÃa ser la ß de la Osa Menor.
Luego me dormà profundamente.