Viaje al centro de la tierra
Viaje al centro de la tierra Entonces intervino la química natural; en el fondo de los mares, las masas vegetales primero se hicieron turba; luego, gracias a la influencia de los gases, y bajo el calor de la fermentación, sufrieron una mineralización completa.
Así se formaron esas inmensas capas de carbón que, sin embargo, un consumo excesivo debe agotar en menos de tres siglos, si los pueblos industriales no tienen cuidado.
Estas reflexiones venían a mi espíritu mientras consideraba las riquezas hulleras acumuladas en aquella porción del macizo terrestre. Sin duda, nunca habrán de salir a la luz. La explotación de estas minas remotas exigiría inversiones demasiado considerables. Además, ¿para qué, si la hulla todavía está desparramada, por así decir, por la superficie de la Tierra en gran número de comarcas? Por eso, cuando llegara la última hora del mundo, aquellas capas estarían tal como yo las veía ahora, intactas.