Viaje al centro de la tierra

Viaje al centro de la tierra

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Hans y mi tío, recostados en la pared, trataron de masticar algunos trozos de galleta. Largos gemidos se escapaban de mis labios tumefactos. Caí en un profundo sopor.

Al cabo de cierto tiempo, mi tío se acercó a mí y me levantó entre sus brazos:

—¡Pobre muchacho! —murmuró con verdadero acento de piedad.

Me conmovieron estas palabras, por no estar habituado a las ternuras del huraño profesor. Cogí sus manos temblorosas entre las mías. Él se dejó hacer mirándome. Sus ojos estaban húmedos de lágrimas.

Le vi entonces coger la cantimplora colgada a su lado. Con gran asombro por mi parte la acercó a mis labios.

—¡Bebe! —dijo.

¿Había oído bien? ¿Estaba loco mi tío? Le miraba con aire alelado. No quería comprenderlo.

—Bebe —repitió.

Y alzando su cantimplora la vació completamente entre mis labios.

Y alzando su cantimplora la vació completamente entre mis labios.

¡Oh, goce infinito! Un trago de agua vino a humedecer mi boca abrasada, uno solo, pero bastó para devolverme la vida que ya escapaba.

Di las gracias a mi tío juntando mis manos.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker