Viaje al centro de la tierra
Viaje al centro de la tierra Me quedo todavía unos minutos contemplando el géiser. Observo que su chorro es irregular en la boca, que disminuye a veces de intensidad, que luego se recobra con nuevo vigor, cosa que atribuyo a diferencias de presión de los vapores acumulados en su seno.
Por fin partimos rodeando las accidentadas rocas del sur. Hans ha aprovechado el alto para reparar la balsa.
Pero antes de desatracar hago algunas observaciones para calcular la distancia recorrida y las anoto en mi diario. Hemos recorrido doscientas setenta leguas de mar desde Puerto Graüben, y estamos a seiscientas veinte leguas de Islandia, debajo de Inglaterra.