La Eneida
La Eneida y una que es rodeará sus siete alcázares con un muro,
bendita por su prole de héroe, como la madre Berecintia
coronada de torres se deja llevar en su carro por las ciudades frigias
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gozosa con el parto de dioses, abrazando a sus cien nietos,
habitantes todos del cielo, todos en las regiones superiores.
Vuelve hacia aquí tus ojos, mira este pueblo
y a tus romanos. Aquí, César y toda de Julo
la progenie que ha de llegar bajo el gran eje del cielo.
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Éste es, éste es el hombre que a menudo escuchas te ha sido prometido,
Augusto César, hijo del divo, que fundará los siglos
de oro de nuevo en el Lacio por los campos que un día