Contra el fanatismo religioso
Contra el fanatismo religioso ¡Que puedan todos los hombres acordarse de que son hermanos! ¡Que tengan horror de la tiranÃa ejercida sobre las almas, lo mismo que execran el bandidaje, que arrebata por la fuerza el fruto del trabajo y de la apacible industria! ¡Si las calamidades de la guerra son inevitables, no nos odiemos, no nos destrocemos los unos a los otros en el seno de la paz, y empleemos el instante de nuestra existencia en bendecir por igual, en mil lenguas diversas, desde Siam hasta California, tu bondad, que nos ha dado este instante!