Contra el fanatismo religioso
Contra el fanatismo religioso Se dice que Nerón los persiguió. Tácito nos enseña que fueron acusados del incendio de Roma y que se les abandonó al furor del pueblo. ¿Se trataba en tal acusación de su creencia? Sin duda que no. ¿Diríamos que los chinos que fueron degollados por los holandeses hace algunos años en los suburbios de Batavia fueron inmolados a la religión? Por muchas ganas que haya de equivocarse, es imposible atribuir a la intolerancia el desastre que padecieron, reinando Nerón, unos cuantos desgraciados semijudíos y semicristianos.