Contra el fanatismo religioso
Contra el fanatismo religioso Sócrates no fue acusado de querer fundar una nueva secta; no se acusó a Jesús de haber querido introducir una. Está dicho que los prÃncipes de los sacerdotes, y todo el Consejo, buscaban un falso testimonio contra Jesús para hacerlo perecer.
Pero si buscaban un falso testimonio, entonces no le reprochaban haber predicado públicamente contra la ley. En efecto, se sometió a la ley de Moisés desde su infancia hasta su muerte, y lo circuncidaron al octavo dÃa como a todos los demás niños. Si fue después bautizado en el Jordán, se trató de una ceremonia consagrada entre los judÃos, como entre todos los pueblos de Oriente. Todas las manchas legales se limpiaban mediante el bautismo; de esa manera se consagraba a los sacerdotes, se les metÃa en el agua en la fiesta de la expiación solemne, se bautizaba a los prosélitos.
Jesús observó todos los mandatos de la ley: festejó todos los sábados, se abstuvo de las carnes prohibidas, celebró todas las fiestas, e incluso antes de su muerte celebró la Pascua: no se le acusó de ninguna opinión nueva, ni de haber observado rito extranjero alguno. Nacido israelita, vivió continuamente como israelita.