Contra el fanatismo religioso
Contra el fanatismo religioso Los judÃos parecerÃan tener más derecho que nadie a robarnos y a matarnos. Pues aunque haya cien ejemplos de tolerancia en el Antiguo Testamento, hay también algunos ejemplos y algunas leyes rigurosas. Dios les ha ordenado a veces que matasen a los idólatras, y que sólo hicieran excepción con las jóvenes núbiles: nos ven como idólatras, y aunque hoy los toleramos, bien podrÃan, si fueran los amos, no dejar en el mundo más que a nuestras hijas.
Se verÃan sobre todo en la obligación indispensable de asesinar a todos los turcos; eso se entiende fácilmente, pues los turcos poseen el paÃs de los heteos, de los jebuseos, de los amorreos, de los jersenios, de los hevenios, de los araceos, de los cineos, de los hamatenios, de los samarios; todos esos pueblos fueron objeto de anatema; su paÃs, que tenÃa más de veinticinco leguas de largo, fue dado a los judÃos mediante varios pactos consecutivos; deben recuperar sus bienes: los mahometanos se los han usurpado desde hace más de mil años.
Si los judÃos razonasen asà hoy en dÃa, está claro que no habrÃa otra respuesta que darles que la de empalarlos.
Esos son, más o menos, los únicos casos en los que la intolerancia parece razonable.