El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Desde Carlos V la balanza se inclinaba del lado de la casa de Austria. Esta casa poderosa era, hacia el año de 1630, dueña de España, de Portugal y de los tesoros de América; los Países Bajos, el Milanesado, el reino de Nápoles, Bohemia, Hungría, hasta Alemania (si puede decirse) se habían convertido en su patrimonio; y cuando tantos estados habían sido reunidos bajo el gobierno de un solo jefe de esta casa, podía temerse el avasallamiento final de Europa.
DE ALEMANIAEl imperio de Alemania es el vecino más poderoso que tiene Francia; es más extenso, menos rico quizá en dinero, pero más fecundo en hombres robustos y laboriosos, La nación alemana está gobernada, sobre poco más o menos, como lo estaba Francia en tiempos de los primeros reyes capetos, que eran jefes, con frecuencia mal obedecidos, de algunos grandes vasallos y de un gran número de pequeños. Hoy en día, sesenta ciudades libres, llamadas imperiales, otros tantos soberanos seculares, cerca de cuarenta príncipes eclesiásticos, abates u obispos, nueve electores, entre los que se cuentan actualmente cuatro reyes,[5] y por último el emperador, jefe de todos esos potentados, constituyen el gran cuerpo germánico, que la flema alemana ha hecho subsistir hasta nuestros días con tanto orden casi como confusión hubo en otro tiempo en el gobierno francés.