El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV La vanidad de la política se evidenció más aún después de la paz de Utrecht que durante la guerra. Indudablemente, el nuevo ministerio de la reina Ana quería preparar en secreto el restablecimiento en el trono del hijo de Jacobo II. La misma reina Ana empezaba a escuchar la voz de la naturaleza en la de sus ministros; y acariciaba el propósito de dejar su sucesión al hermano cuya cabeza había puesto a precio a pesar suyo.
Enternecida por los discursos de su favorita milady Masham, e intimidada por las exhortaciones de los prelados torys que la rodeaban, se reprochaba ese destierro desnaturalizado. He visto a la duquesa de Marlborough persuadida de que la reina había hecho venir a su hermano en secreto, de que lo había abrazado, y de que, si él hubiese querido renunciar a la religión romana, considerada en Inglaterra y entre todos los protestantes como madre de la tiranía, lo hubiera hecho designar su sucesor. Su aversión por la casa de Hannover aumentaba su inclinación por la familia de los Estuardos. Se ha afirmado que la víspera de su muerte exclamó varias veces: “¡Ah hermano mío! ¡Hermano querido!” Murió de apoplejía a la edad de cuarenta y nueve años, el 12 de agosto de 1714.