El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Entretanto, la marquesa de Montespan gozaba de su favor con tanto brillo e imperio como modestia había tenido madame de La Valliére.
Mientras madame de La Valliére y madame de Montespan se disputaban el primer lugar en el corazón del rey, la corte entera se entregaba a intrigas amorosas. Hasta Louvois era sensible a ellas. Una de las amantes que tuvo este ministro, cuya dureza de carácter no parecía avenirse con el amor, fué madame Dufresnoi, mujer de uno de sus com isa rios, para la cual creó un cargo en casa de la reina, valiéndose de su prestigio. La hicieron camarera, y tuvo el privilegio de entrar en la cá mara del rey. El rey favorecía los gustos de sus ministros para justificar los suyos.