El Siglo de Luis XIV

El Siglo de Luis XIV

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Un oficial general,[308] hombre un poco brusco, al que ni la corte de Luis XIV le había suavizado el carácter, perdió un brazo en una acción y se quejaba al rey, que lo había recompensado tanto como es posible hacerlo por un brazo roto: “Quisiera haber perdido el otro también —dijo— y no servir más a vuestra majestad.” “Lo sentiría mucho por vos y por mi”, le respondió el rey, frase que acompañó con la concesión de una gracia. Cuidaba tanto de no decir cosas desagradables —que son mortales en boca de un príncipe—, que ni siquiera se permitía las más inocentes y pacificas bromas, mientras los particulares las hacen todos los días tan crueles y tan funestas.

Se complacía y era hábil en las cosas de ingenio: las improv isa ciones, las canciones agradables; a veces, improv isa ba también pequeñas parodias de los aires en boga, como ésta:

Chez mon cadet de frère

Le chancillier Serrant

N'est pas trop necessairc;

Et le sage Boifrane

Est celui qui sait plaire.

Y esta otra que hizo un día al despedir al consejo:

Le conseil á ses yeux a beau se présenter,


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker