El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Sitôt qu'il vost sa chienne il quitte tout pour elle;
Rien ne peut l'arrêter
Quand la chasse l'appelle.[309]
Estas bagatelas sirven, por lo menos, para demostrar que los entretenimientos del espíritu constituían uno de los placeres de su corte, que participaba de esos placeres, y que sabía vivir como hombre en privado, tanto como desempeñar el papel de monarca en el teatro del mundo.
Su carta al arzobispo de Reims, a propósito del marqués de Barbezieux, aunque está escrita con un estilo extremadamente descuidado, hace más honor a su carácter del que podían haberle hecho a su espíritu los pensamientos más ingeniosos. Le había dado a este joven el cargo de secretario de Estado, encargado del despacho de guerra, que tuvo su padre el marqués de Louvois. Descontento de la conducta de su nuevo secretario de Estado, quiere corregirlo sin mortificarlo demasiado. Con este objeto se dirige a su tío, el arzobispo de Reims, y le ruega que aconseje a su sobrino. Es un soberano instruido de todo, es un padre quien habla.