El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV El rey careció a menudo de lo necesario y los pajes de su cá mara fueron despedidos porque no había con qué alimentarlos. En ese tiempo hasta la tía de Luis XIV, hija de Enrique el Grande, esposa del rey de Inglaterra, refugiada en París, se vio reducida a una extrema pobreza, y su hija, casada después con el hermano de Luis XIV, permanecía en el lecho por no tener con qué calentarse, sin que el pueblo de París, ebrio de ira, prestara atención siquiera a la aflicción de tantas personas reales.
Ana de Austria, cuyo espíritu, gracia y bondad se alababan, casi siempre fue desdichada en Francia. Durante largo tiempo fue tratada como una criminal por su esposo; perseguida por el cardenal de Richeheu, le quitaron sus documentos en Val-de-Grâce; obligada a firmar en pleno consejo que era culpable ante el rey, su marido. Cuando dio a luz a Luis XIV, ése mismo marido se negó a besarla, como era la costumbre,[35] y esta afrenta trastornó su salud hasta el punto de poner su vida en peligro. Por último, en su regencia, después de colmar de favores a todos aquellos que se los imploraron, se vio expulsada de la capital por un pueblo voluble y furioso. Ella y su cuñada, la reina de Inglaterra, eran un ejemplo memorable de las revoluciones a que están expuestas las testas coronadas; y su madre política, María de Medicis, fue todavía más desventurada.