El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Las diferentes condiciones sociales eran antes fáciles de conocer por los defectos que las caracterizaban. Los militares y los jóvenes destinados a la profesión de las armas tenían una vivacidad colérica; los togados una gravedad antipática a la cual contribuía no poco la costumbre de andar siempre de toga, hasta en la corte. Sucedía lo mismo con los universitarios y los médicos. Los comerciantes llevaban también pequeñas togas cuando se reunían y cuando iban a ver a los ministros, y los más grandes comerciantes eran entonces hombres toscos; pero las casas, los espectáculos, los paseos públicos, en los que empezaba a reunirse la gente para gozar de una vida más amable, uniformaron poco a poco el aspecto exterior de los ciudadanos. Actualmente se nota incluso en el interior de un comercio que la cortesía ha conquistado toda la sociedad. La provincia ha experimentado los mismos cambios. En fin, se ha llegado a poner el lujo al servicio tan sólo del gusto y la comodidad. La multitud de pajes y de criados de librea ha desaparecido para permitir una mayor soltura en el interior de las casas. Se ha dejado la vana pompa y el fausto exterior para las naciones que todavía sólo se preocupan de la ostentación y en las que se ignora el arte de vivir.