El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Colbert, que reavivó la industria de la nación y a quien se puede considerar como el fundador del comercio, empleó muchos hugonotes en las artes, en las manufacturas, en la marina. Todas estas ocupaciones útiles a las que se entregaron apaciguaron poco a poco en ellos el furor epidémico de la controversia; y la gloria que durante cincuenta años rodeó a Luis XIV, su poder, su gobierno firme y vigoroso, le quitaron al partido reformado, como a todos los órdenes del Estado, hasta la menor idea de resistencia. Las magníficas fiestas de una corte galante ponían en ridículo la pedantería de los hugonotes. A medida que el buen gusto se depuraba, los salmos de Marot y de Beze no podían inspirar más que el hastío. Esos salmos que encantaron a la corte de Francisco II no podían gustar más que al populacho durante el reinado de Luis XIV. La sana filosofía, que comenzó a mediados de aquel siglo a penetrar un poco en el mundo, debía también, a la larga, cansar a las personas cultas de las disputas de la controversia.