El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV En vano se llenaron las galeras y las prisiones con aquellos a quienes se detenía en su fuga. ¿Qué hacer con tantos desdichados a quienes los tormentos robustecían la fe? ¿Cómo dejar en galeras gente de ley, ancianos, enfermos? Se embarcó a algunos centenares para América. Por último, el consejo creyó que con no prohibir la salida del reino, y quitarle con ello a la gente el incentivo de la desobediencia, se producirían menos deserciones. Se equivocaron de nuevo, y después de haber abierto los pasos, los cerraron inútilmente por segunda vez.
En 1685, se prohibió a los calvinistas tener criados católicos, por temor de que los amos los pervirtieran; y, al año siguiente, otro edicto les ordenó despedir a los sirvientes hugonotes, a fin de poderlos detener como vagabundos. La manera de perseguirlos era caprichosa, lo único constante era el propósito de oprimirlos para lograr su conversión.