El circulo carmesi
El circulo carmesi Thalia ya se estaba dirigiendo hacia Tower House y Jack no tenÃa excusa para rezagarse.
—No haga perder el tiempo a esa chica, Beardmore, no, por favor —dijo Froyant con disgusto—. No se imagina la cantidad de cosas que tiene que hacer… Y estoy seguro de que a su padre no le gustará[18].
Jack estaba punto de decir algo ofensivo, pero logró dominarse: detestaba a Harvey Froyant y en ese momento lo aborrecÃa por su autoritaria actitud hacia la chica.
—Esa clase de chicas —comenzó el señor Froyant, volviéndose para caminar a lo largo del seto hacia la puerta situada el final del valle—, esa clase de chicas… —se detuvo y miró fijamente—. ¿Quién diablos ha abierto una brecha en el seto? —preguntó, señalando con su bastón.
—Fui yo —dijo Jack con fiereza—. De todos modos, es nuestro seto y nos ahorra media milla[19]… Vamos, señor Froyant.
Harvey Froyant no hizo ningún comentario mientras pasaba con cautela por el seto.
Subieron despacio la colina hacia el gran olmo desde el que Jack habÃa estado observando el valle.
El señor Harvey Froyant mantuvo un silencio hermético: observaba mucho las convenciones, siempre que su cumplimiento lo beneficiara.