EL Castillo de Otranto
EL Castillo de Otranto —Busco a la señora Isabella, y he sabido que se ha refugiado entre estas rocas. No estorbéis mi propósito u os arrepentiréis de haber provocado mi ira.
—Vuestro propósito es tan odioso como despreciable vuestra ira. Volved por donde habéis venido o pronto sabremos qué ira es más terrible.