EL Castillo de Otranto

EL Castillo de Otranto

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—No puede tratarse de un espíritu maligno —dijo la princesa en voz baja—. Indudablemente es alguien de los nuestros. Abre la ventana y reconoceremos la voz.

—No me atrevo, señora.

—Eres muy tonta —le recriminó Matilda abriendo suavemente la ventana.

Pero el ruido que la princesa produjo fue oído por la persona que se encontraba abajo, la cual dejó de cantar.

—¿Hay alguien ahí abajo? —preguntó la princesa—. Si lo hay, que hable.

—Sí —respondió una voz desconocida.

—¿Quién es?

—Un forastero.

—¿Qué forastero? ¿Cómo has llegado a hora tan inusual, cuando todas las puertas del castillo están cerradas?

—No estoy aquí por mi voluntad —contestó la voz—, pero excusadme, señora, si he perturbado vuestro descanso: ignoraba que alguien me oía. Dormid y perdonadme. He abandonado un lecho incómodo y he venido a pasar las horas tediosas contemplando la hermosa proximidad de la mañana, impaciente por abandonar este castillo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker