EL Castillo de Otranto

EL Castillo de Otranto

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Reverendo padre —intervino Hippolita—, a vuestro ministerio no convienen los respetos humanos: habéis de decir lo que el deber os imponga, pero el mío consiste en no oír nada que desagrade a mi señor. Me retiraré a mi oratorio y rezaré a la Santísima Virgen para que os inspire con sus santos consejos, y para que devuelva al corazón de mi gracioso señor la paz y la gentileza que le son habituales.

—¡Mujer excelente! —dijo el fraile—. Señor, estoy a vuestra disposición.

Acompañado por el fraile, Manfredo se dirigió a su aposento.










👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker