Enamórate de ti
Enamórate de ti Salir de ese círculo vicioso exige un cambio profundo en la manera de pensar y actuar. La primera clave es exponerse gradualmente a situaciones nuevas, sin esperar resultados perfectos. Lo importante es intentar, dar pasos, acumular evidencias. La acción precede al convencimiento: no se necesita estar seguro para empezar, se empieza para ganar seguridad.
La segunda clave es revisar el diálogo interno. La forma en que uno se habla antes, durante y después de una experiencia es determinante. Sustituir el “no puedo” por un “voy a intentarlo”, reemplazar el “seguro fracaso” por un “veré qué pasa” ya marca una diferencia. Hablarse con amabilidad, reconocer los logros, incluso los parciales, refuerza la identidad de alguien que puede.
La tercera clave es dejar de idealizar a los demás. La tendencia a pensar que los otros tienen talentos naturales, que todo les sale bien sin esfuerzo, sólo alimenta la inseguridad. Todos fallan, todos dudan, todos luchan. La comparación injusta distorsiona la percepción de uno mismo. Mejor es observar los procesos ajenos con realismo y enfocarse en el propio camino.