Enamórate de ti
Enamórate de ti Eliminar los enemigos internos de la autoestima no significa no fallar nunca más, ni vivir en una burbuja emocional. Significa poder sostenerse con respeto en medio de los errores, aprender a tratarse con paciencia, y dejar de ser el propio agresor. Cuando se logra eso, la autoestima deja de ser frágil y se vuelve un verdadero refugio. Una base sólida sobre la que se puede construir cualquier cosa.
Cada persona construye, a lo largo de su vida, una especie de teoría personal sobre quién es. Esta imagen interna, formada por experiencias pasadas, juicios ajenos, emociones repetidas y creencias acumuladas, conforma el autoesquema . Es el molde desde el cual se filtra la realidad, se toman decisiones, se interpretan los actos propios y se anticipa el futuro. Cuando este esquema es negativo, se convierte en una trampa invisible que condiciona toda la existencia.
El autoesquema negativo se forma de manera progresiva, casi sin notarse. Se alimenta de mensajes destructivos recibidos durante la infancia, de fracasos no procesados, de rechazos emocionales, de comparaciones continuas. Con el tiempo, estas vivencias se solidifican en frases internas como: “soy incapaz”, “no merezco”, “voy a fallar”. Y a partir de ahí, se actúa como si fueran verdades absolutas.