Enamórate de ti
Enamórate de ti Lo más peligroso es que, una vez instalado, el autoesquema busca confirmarse. La mente filtra la información de forma selectiva: se ignoran los logros, se minimizan los éxitos, se magnifican los errores. Incluso se tiende a generar comportamientos que refuercen ese guion interno. Si alguien cree que es torpe, se mostrará inseguro, dudará, y al cometer un error, sentirá que ha comprobado lo que pensaba. Se cierra así un círculo de autovalidación negativa.
Este fenómeno se conoce como profecía autorrealizada : la creencia determina la conducta, y la conducta refuerza la creencia. También está vinculado con el efecto Pigmalión , que demuestra cómo las expectativas —propias o ajenas— influyen directamente en el rendimiento y en la percepción del yo.
Romper este ciclo no es fácil, pero es posible. El primer paso es reconocer el autoesquema actual. Observar qué ideas negativas sobre uno mismo se repiten con frecuencia, cuáles son las frases automáticas que aparecen ante cada reto, cada error, cada mirada ajena. Tomar conciencia del guion mental que se ha ido escribiendo sin permiso.