El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo —Yo habrÃa pensado que sÃ.
Negó con la cabeza.
—No —dijo—. Yo también he pensado. Lo que dices… no me convence.
Ella lo miró resueltamente a la cara.
—Lo odio —dijo y tomó aliento—. No entiendes, no piensas. Hubo un tiempo en que decÃas cosas y yo las creÃa. He aprendido mucho. Tú eres hombre, puedes luchar, abrirte camino. No te importan las magulladuras. Puedes ser rudo y violento, y aún asà un hombre. SÃ, asà sois, asà sois. Tienes razón. Sólo que una mujer no es asÃ. Nosotras somos distintas. Nos hemos dejado civilizar demasiado pronto. Los bajos fondos no son para nosotras.
Hizo una pausa y comenzó otra vez.
—¡Lo odio! ¡Odio esta horrible lona! La odio más que… más que lo peor que pudiera suceder. Sólo con tocarla me duelen los dedos. Es horrible para la piel. ¡Y las mujeres con las que trabajo dÃa tras dÃa! Paso las noches en vela pensando que me estaré volviendo como ellas…
Se detuvo.
—Me estoy volviendo como ellas —gritó apasionadamente.
Denton reparó en su angustia.
—Pero —dijo, y se detuvo.