El Retrato de Dorian Gray

El Retrato de Dorian Gray

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Basil —exclamó Dorian Gray—, si lord Henry Wotton se marcha, me iré yo también. Nunca despegas los labios cuando pintas, y es muy aburrido estar de pie en un estrado y tratar de parecer contento. Pídele que se quede. Insisto.

—Quédate, Harry, para complacer a Dorian y para complacerme a mí —dijo Hallward, sin apartar los ojos del cuadro—. Es muy cierto que nunca hablo cuando estoy trabajando, y tampoco escucho, lo que debe de ser increíblemente tedioso para mis pobres modelos. Te suplico que te quedes.

—¿Y qué va a ser del caballero que me espera en el Orleans?

El pintor se echó a reír.

—No creo que eso sea un problema. Siéntate otra vez, Harry. Y ahora, Dorian, sube al estrado y no te muevas demasiado ni prestes atención a lo que dice lord Henry. Tiene una pésima influencia sobre todos mis amigos, sin otra excepción que yo.

Dorian Gray subió al estrado con el aspecto de un joven mártir griego, e hizo una ligera moue de descontento dirigida a lord Henry, que le inspiraba ya una gran simpatía. ¡Era tan distinto de Basil! Producían un contraste muy agradable. Y tenía una voz muy bella.

—¿Es cierto que ejerce usted una pésima influencia, lord Henry? —le preguntó al cabo de unos instantes—. ¿Tan mala como dice Basil?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker