Un marido ideal
Un marido ideal MISTRESS CHEVELEY. ––-(Después de una pausa.) Lord Goring lo llamaba simplemente para que me acompañase a la puerta. ¡Buenas noches, lord Goring! (Sale seguida de PhÃpps. Su rostro está iluminado por una maligna sonrisa de triunfo. Hay alegrÃa en sus ojos. Parece más joven. Su última mirada es como un agudo dardo. Lord Goring se muerde el labio y enciende un cÃgarrillo.)
TELÓN
Escena: La misma del acto segundo. Lord Goring está junto a la chimenea con las manos en los bolsillos.
Parece muy preo cupado.
LORD GORING. –– (Saca su reloj, lo mira y toca el timbre.) Es un gran fastidio. No puedo encontrar a nadie con quien hablar en esta casa.Y yo estoy lleno de interesantes noticias. Me siento como la última edi-ción de un periódico. (Entra un criado.)
JAMES. ––Sir Robert está todavÃa en el Ministerio de Asuntos Exteriores, milord.
LORD GORING. ––¿Lady Chiltern no ha bajado todavÃa?
JAMES. ––La señora aún está en su habitación. Miss Chiltern acaba de llegar de su paseo a caballo.
LORD GORING. –– (A parte.) ¡Ah! Eso ya es algo.