Una mujer sin importancia
Una mujer sin importancia LORD ILLINGWORTH.––Siempre está bien decirles eso. Pero para el filósofo, mi querido Gerald, la mujer representa el triunfo de la materia sobre el espÃritu, asà como el hombre representa el triunfo del espÃritu sobre la moral.
GERALD.––Entonces, ¿cómo pueden tener las mujeres tanto poder como usted dice?
LORD ILLINGWORTH.––La historia de la mujer es la historia de la peor forma de tiranÃa que el mundo ha conocido. La tiranÃa del débil sobre el fuerte. Es la única tiranÃa que perdura.
GERALD.––Pero ¿no poseen una influencia refinadora?
LORD ILLINGWORTH.––Lo único que refina es la inteligencia.
GERALD.––Sin embargo, hay muchas clases diferentes de mujeres, ¿verdad?
LORD ILLINGWORTH.––En sociedad sólo dos clases: las feas y las que no se pintan.
GERALD.––Pero hay mujeres buenas en sociedad, ¿no?
LORD ILLINGWORTH.––Demasiadas.
GERALD.––Pero ¿cree usted que las mujeres no deberÃan ser buenas?