Una mujer sin importancia
Una mujer sin importancia Están completamente fuera de lugar. En este asunto deberÃan guiarle los demás. Lord Illingworth le ha hecho una gran oferta, y viajando con él verÃa usted el mundo, o al menos mucho mundo, bajo los mejores auspicios posibles, y alternarÃa con la gente elevada, lo cual es muy importante en este solemne momento para su carrera.
GERALD.––No quiero ver el mundo; ya he visto bastante de él.
MISTRESS ALLONBY.––Supongo que no se imaginará usted que ha agotado la vida, mÃster Arbuthnot.
Cuando un hombre dice eso se sabe que la vida lo ha agotado a él.
GERALD.––No deseo dejar a mi madre.
LADY HUNSTANTON.––Gerald, eso es simple pereza por su parte. ¡No dejar a su madre! Si yo fuera su madre, insistirÃa en que se marchase. (Entra Alice por la izquierda.) ALICE.––Mistress Arbuthnot les pide disculpas, pero tiene un fuerte dolor de cabeza y no puede ver a nadie esta mañana, señora. (Sale por la derecha.)
LADY HUNSTANTON.–– (Levantándose.) ¡Un fuerte dolor de cabeza! ¡Lo siento! Quizá puede usted llevarla a Hunstanton esta tarde si se encuentra mejor, Gerald.
GERALD.––Temo que esta tarde no, lady Hunstanton.