Cuentos completos

Cuentos completos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Puedo elegir entre varios delitos. Las palomas revolotean y vuelan; en verano aparecen las campanillas, y con la primavera, las rosas. Una separación, ¿cierto? ¿Hace veinte años? ¿Una promesa rota? ¡No fue Minnie quien la rompió! Ella fue fiel. ¡Cómo cuidó a su madre! Gastó todos sus ahorros en la lápida, las coronas bajo los cristales, los narcisos en los jarrones… Pero me estoy desviando del punto. Un delito… Ellos dirán que se guardó la tristeza, que ocultó el secreto, su sexo, dirán, los hombres de ciencia. Pero qué tontería cargarla con eso. Caminando por las calles de Croydon hace veinte años, las cintas púrpura en la vidriera de la mercería brillando bajo la luz blanca llamaron su atención. Se detuvo un momento. Eran pasadas las seis. Si se apuraba todavía podía llegar a casa. Empujó la puerta giratoria. Era temporada de descuentos. Los mostradores atestados de cintas. Espera, toma una, toca aquella con las rosas; no es necesario escoger, no es necesario comprar. Cada bandeja tiene sus sorpresas. «No cerramos hasta las siete». Y se hacen las siete. Corre, se da prisa, llega a casa, pero es demasiado tarde. Los vecinos, el doctor, su hermano bebé, la pava con agua caliente, el hospital, la muerte. ¿La sorpresa? ¿La culpa? Pero los detalles no tienen importancia. Es lo que ella lleva consigo; la mancha, el delito, eso que debe enmendar, siempre sobre los hombros. «Sí», parece asentir, «es por lo que hice».


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker