Fin de viaje
Fin de viaje —Ahà está el señor Pepper escribiéndole a su tÃa —dijo Hewet—. Por lo visto, debe ser una persona muy extraña, a sus 85 años han de sacarla a pasear al New Forest… ¡Señor Pepper! —llamó dando unos golpecitos en los cristales.
—Probablemente lo estará esperando la señorita Allan. Al volver a pasar ante las ventanas del salón de baile, el ritmo de la música era irresistible.
—¿Qué, nos lanzamos? —preguntó Hewet.
Se dejaron llevar por el compás de la música. El hielo entre ambos se habÃa fundido. Era medianoche y el baile estaba en todo su apogeo. El jardÃn aparecÃa animado por parejas que reposaban en el aire embalsamado de la noche. Las señoras Elliot y Thornbury se hallaban sentadas bajo una palmera, custodiando abanicos, broches y pañuelos de distintas jovencitas. De vez en cuando cambiaban un ligero comentario.
—¡Qué feliz es la señorita Warrington! —dijo una de ellas con un suspiro—. Él tiene mucha personalidad.
—Eso es lo más necesario —aprobó la señora Elliot, y añadió al ver pasar a Hirst del brazo de la señorita Allan—: Ese joven _es muy inteligente.
—SÃ, pero no parece fuerte —opuso su compañera—. ¿Quiere que se la guarde? —dijo al ver pasar a Rachel mirando una cinta de su traje, que se desprendÃa.