Fin de viaje
Fin de viaje Cuando Rachel se serenó, el césped volvió a ser liso y pegajoso, el cielo horizontal y la tierra con suaves ondulaciones. Fue la primera a percibir que a cierta distancia unas cuantas personas esperaban con paciencia su regreso.
—¿Quiénes son? —preguntó.
El señor Flushing se acercó, guiándoles por un prado verde al borde del rÃo hasta llegar a un camino bordeado de árboles. Pronto advirtieron indicios de que se aproximaban a lugares habitados. Al poco rato de marchar llegaron al pueblo, objeto de su viaje.