Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo En el jardín de la Vista Sublime, bajo la luz de la luna, un fantasma lanza una advertencia.
En el templo de las Flores Dispersas, un oráculo extraordinario provoca espanto.
A su regreso, tras constatar que su esposo Jia Lian seguía ausente, Xifeng encargó a unas criadas los preparativos del equipaje y la dote de Tanchun. Después del crepúsculo, y obedeciendo un impulso, decidió hacerle una visita en compañía de Fenger y otras dos jóvenes doncellas, una de las cuales abría la marcha con una linterna. En la puerta vieron que ya había salido la luna y que su luz trémula y líquida iluminaba el patio, de modo que Xifeng hizo regresar a la muchacha de la linterna. Emprendieron su camino por uno de los corredores laterales, y ocurrió que, al pasar por delante de la ventana iluminada de uno de los cuartos donde se preparaba el té, llegó hasta ellas un rumor de voces que parecía proceder de alguna discusión en voz baja, mezclada con sonidos semejantes a risas o gemidos ahogados. Disgustada, Xifeng ordenó a Xiaohong que entrara disimuladamente y se informase, como quien no quiere la cosa, de lo que allí estaba pasando. Y entró la muchacha, dispuesta a cumplir el encargo.