Sueño en el pabellón rojo

Sueño en el pabellón rojo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—No es necesario —respondió alegremente la joven—. En la otra casa no pueden vivir sin mí, así que vendré todos los días.

Jia Zhen no insistió, y después de charlar un poco más con las mujeres se marchó.

En cuanto salieron los visitantes, la dama Wang preguntó a Xifeng qué pensaba hacer.

—No me esperen. Me quedaré aquí a ordenar los asuntos antes de regresar.

Así pues, la dama Wang y la dama Xing regresaron primero, mientras Xifeng se retiraba a un pequeño anexo compuesto de tres cuartos a meditar en los siguientes términos: «Primero, lo complicado de esta casa facilita que desaparezcan muchas cosas; segundo, si no se distribuyen tareas los criados eluden su responsabilidad; tercero, la enormidad de los gastos puede llevar a la extravagancia y a la falsificación de recibos; cuarto, si no se diferencia entre tareas pesadas y livianas, unos sufrirán más que otros; quinto, estos sirvientes están tan descuidados que, tanto los que por su prestigio pueden desafiarme como los que no, harán lo posible por no rendir al máximo».

Y ésos eran, en verdad, los cinco rasgos distintivos de la mansión Ning. Para saber si Xifeng consiguió resolver los problemas, escuchen el siguiente capítulo.

Por cierto:

Diez mil hombres no pueden gobernar un Estado;


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker