La taberna
La taberna —¡Lárguese o no respondo de mĂ!… ¡Y no cuente con los cinco francos porque no darĂ© ni un cĂ©ntimo!, ¡ni un cĂ©ntimo!… ¡Ah, sĂ, cinco francos! ¡Mamá les servirĂa de criada y encima se regodearĂa usted con mis cinco francos! Si se va a su casa, dĂgale que aunque estĂ© muriĂ©ndose y pida un vaso de agua, no serĂ© yo quien se lo dé… ¡Vamos! ¡Fuera! ¡Ahueque el ala!
—¡Qué monstruo de mujer! —dijo Gervaise pegando un portazo.