Maria Estuardo
Maria Estuardo La mitad del trabajo de la liberación ya está hecho cuando Moray llega a Edimburgo con los otros lores proscritos; conforme a su manera de ser, táctico y calculador, no estaba presente durante el crimen y no habÃa participado de forma demostrable en el hecho… jamás se logrará sorprender a este astuto en un sendero peligroso. Pero como siempre que otros hacen el trabajo sucio, él llega ahora con las manos limpias, tranquilo, orgulloso, seguro de sà mismo, a cosechar los frutos. Precisamente ese 11 de marzo, según las medidas tomadas por MarÃa Estuardo, iba a ser declarado públicamente traidor en el Parlamento, pero mira por dónde, la hermana prisionera ha olvidado de pronto todo su odio. Espléndida actriz por desesperación, se arroja en sus brazos y le da el mismo beso de Judas que ayer recibió de su esposo. Apremiante y tierna, implora al hombre al que proscribió hace poco fraternal consejo y ayuda.