Maria Estuardo
Maria Estuardo Desde ese punto de inflexión del destino, ese 17 de junio en que los lores pusieron a su reina bajo llave en Lochleven, MarÃa Estuardo nunca dejará de ser objeto de la inquietud de Europa. Porque en su persona se ha anticipado un problema de nuevo cuño, ni más ni menos que revolucionario, de imprevisibles repercusiones: ¿qué se hace con un monarca que se pone en abrupta oposición a su pueblo y se demuestra indigno de la corona? En este caso, es indiscutible que la culpa es de la soberana: con su apasionada ligereza, MarÃa Estuardo ha creado una situación imposible, insostenible. Contra la voluntad del pueblo, de la nobleza, del clero, ha elegido por esposo a un hombre —y además un hombre casado— al que la opinión pública califica de forma unánime de asesino del rey de Escocia. Ha despreciado la ley y la moral, e incluso ahora se sigue negando a declarar no válido ese matrimonio insensato. Hasta los amigos mejor intencionados están de acuerdo en que con ese asesino a su lado no puede seguir siendo soberana de Escocia.