Maria Estuardo
Maria Estuardo Pocos dÃas después es coronado el pequeño rey: el pueblo tiene que conformarse con un espectáculo menor de lo que hubiera sido un alegre auto de fe en la plaza pública. La ceremonia tiene lugar en Stirling; lord Atholl lleva la corona; Morton, el cetro; Glencairn, la espada, y Mar, en sus brazos, al niño que desde esa hora será llamado Jacobo VI de Escocia. Y el hecho de que John Knox se encargue de bendecirlo debe testimoniar ante el mundo que ese niño, ese recién coronado rey, ha sido arrancado por todos los tiempos a las trampas de la herejÃa romana. Delante de las puertas lo celebra el pueblo, las campanas resuenan festivas, se encienden hogueras por todo el paÃs. Por el momento —siempre es sólo por un momento— vuelve a reinar la paz y la alegrÃa en Escocia.