Maria Estuardo
Maria Estuardo Ésta es la famosa balada de la fuga de MarÃa Estuardo del castillo rodeado por las aguas, gracias a la entrega de un joven ardiente y al sacrificio de un chiquillo; uno puede leerla, con todo su romanticismo, en algunos pasajes de Walter Scott. Los cronistas piensan algo más frÃamente al respecto. Creen que la severa vigilante lady Douglas no estaba del todo ignorante del caso, como se demostró y se verá, y sólo ideó esta hermosa historia a posteriori para disculpar la tibieza y deseada ceguera de los guardias. Pero no se debe destruir las leyendas cuando son hermosas. ¿Por qué oscurecer esta última luz romántica y crepuscular en la vida de MarÃa Estuardo? En el horizonte ya se alzan las sombras. Se han terminado las aventuras, y esta joven y osada mujer ha suscitado el amor y experimentado el amor por última vez.